Como si fueran las olas del mar, la certeza de lo inexplicable entra y sale de mi corazón. No se trata de sueños ni la imaginación desbocada, es solamente la seguridad que siento cuando me veo reflejado en tus pupilas. Del mismo modo, siento que todo el ímpetu me abandona cuando estás lejos, entonces me inunda la desesperación. Me mareo con el vaivén eterno de lo que sólo tú y yo sabemos, de lo que ya hemos vivido pero que aún debemos repetir. Hoy no tengo miedo del futuro, sé que no te apartarás aunque tu cuerpo se vuelva cenizas, sé que eres eterna como mi certeza sin nombre. Mañana no sé que traerá la siguiente ola...
lunes, 11 de diciembre de 2006
lunes, 9 de octubre de 2006
Paratifoidea
No paso de dolores abdominales y lumbares incesantes, febrículas pasajeras pero constantes, constipación combinada con lo contrario (bastante friky) y la maldita náusea que me torturó casi todo el tiempo, aunque por fortuna, sin tener que recurrir a las llamadas de larga distancia por el gran teléfono blanco, léase canto oaxaqueño, karatazos bruceleecescos, etc. Eso sin mencionar que me sentí como Sansón sin greñas, totalmente desganado y débil. Aún así el saldo fue de 10 días recluído en mi propio hogar que en algunos momentos de desesperación se convirtió en una verdadera prisión (y sin visitas conyugales, jeje). Hubo un momento en que la inactividad y el fastidio llegaron a tal grado que pensé que había perdido todos esos días vanamente, que había resultado un total desperdicio enfermar y que lo único que significaba era horas de vida botadas sin oficio ni beneficio. Pero luego lo pensé con más calma y al menos logré aprender algo de todo ello. No va por ahí, comer en la calle sigue siendo una buena idea, más bien pensaba en la fragilidad de la vida. Lo relacioné directamente con el choque de julio pasado y me dejó más claro el punto. Ya no sólo se trata de los errores con consecuencias catastróficas, ahora algo tan aleatorio como tener la panza descompuesta puede traer cambios de rumbo no planeados que mandan al diablo cualquier intento de plan maestro. A veces necesitamos hacer una pausa... No renuncio a la idea de ser demasiado calculador, aunque esto sea más un defecto que una virtud, sin embargo ahora las ecuaciones adquieren nuevas variables... yupi!!! Después de todos estos días de que la ardilla estuvo girando pensé que no había mejor manera de rematarlo que viendo por enésima vez Forrest Gump, pero eso no fue el broche de oro. Lo mejor vino cuando apague el televisor y traté de conciliar el sueño; vino a mí un momento nirvanesco, mi corazón se hizo grandísimo y hablé con Dios.... Nacho is in the house!!!
lunes, 4 de septiembre de 2006
Ojo vigilante
Otra vez atacó el insomnio como colofón de un fin de semana difícil. Por un momento pensé que se debía a la lucha con mis demonios, o quizás a la distancia que me separaba de mi playa, o por la indiferencia del nido, pero al final supe que era un presagio, una alerta que ahora me tiene consternado y preocupado. Ojalá me hubiera podido embriagar ayer en California. ¡Salud por el amor que no muere, el que enloquece!.
viernes, 4 de agosto de 2006
Extracto del sueño del dragón
....Fue contundente. Había cerrado la puerta y decidió que yo no debía entrar de nuevo. Busqué la manera de subir por alguno de los muros que rodeaban la fortaleza pero ya no tenía ganas de hacerlo a la mala. Entonces decidí que buscaría la manera de acercarme a alguna de las cortesanas para lograr colarme por la cocina. Por supuesto que tampoco dejaría pasar la oportunidad de darme un buen revolcón con aquella que me permitiera pasar. A pesar del temor que la mayoría de la gente experimentaba al verme, ya había conseguido la amistad de la servidumbre del rey y no fue nada difícil encontrar a alguien con suficiente curiosidad por las habilidades íntimas de un dragón. Estaba decidido a recuperar mi magia, así que una vez dentro del castillo y liberado de mi obligación con la cocinera, subí hasta la torre central, engañando a quienes no sabían de mi exilio, convenciendo a quienes sí, y en ocasiones, hasta prometiendo riquezas y favores a los más fieles al rey de reyes; después de todo, la perla valía la pena....
jueves, 27 de julio de 2006
Lo que va del día
Desperté, brinqué, apagué, prendí, entré, oriné, lavé, bajé, preparé, desayuné, subí, agarré, salí, manejé, llegué, registré, jalé, sequé, regresé, bañé, vestí, rompí, corrí, estacioné, caminé, agarré, almorcé, llamé, besé, colgué, atendí, proyecté, pasé, senté, escribí, tomé, abrí, leí, aburrí, decidí bloggear un rato....
martes, 11 de julio de 2006
Hoyo ó yo
¿Han notado que feo se siente darse cuenta que cuando parecía que se pasaba por un pequeño bache, en realidad se atravesaba el Gran Cañon?
¿Qué se acabó?
Érase una vez una presa que contenía lágrimas. La presa era sumamente sólida y había aguantado las crecidas provocadas por desamores, corajes y mil emociones fuertes. Con el pasar de los años había sido apuntalada en cada uno de los muros que la conformaban y eso la volvía cada vez más y más rígida. Eran tan altas sus paredes que había logrado contener las lágrimas de muchos desencantos y frustraciones, pero un día se rompió. Se partió por la mitad cuando se percató que se encontraba al pie de un abismo, el abismo de un sepulcro.
Dicen que la Esperanza muere al último, pero esta vez se nos adelantó, o ¿qué se acabó?
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